{"id":49288,"date":"2018-06-05T22:06:00","date_gmt":"2018-06-06T04:06:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/?p=49288"},"modified":"2018-06-05T22:45:58","modified_gmt":"2018-06-06T04:45:58","slug":"neuromarketing-consumidores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/2018\/06\/neuromarketing-consumidores\/","title":{"rendered":"Neuromarketing: C\u00f3mo el cerebro premia a los consumidores por ser pacientes&#8230;."},"content":{"rendered":"<p>La anticipaci\u00f3n a lo que vamos a recibir libera serotonina.<\/p>\n<p>Ocurre con los libros que contin\u00faan una saga literaria que los lectores llevan cierto tiempo siguiendo y que ha logrado conectar de forma intensa con ellos. Ocurre tambi\u00e9n con las nuevas temporadas de las series que se han convertido en fen\u00f3menos en t\u00e9rminos de audiencia. Cuando se consume la \u00faltima entrega y se llega al punto final de la misma, se crea una cierta sensaci\u00f3n de entusiasmo de la espera.<\/p>\n<p>Esperamos, y esperamos m\u00e1s y m\u00e1s tiempo con mucha paciencia, a que llegue la nueva entrega. El tiempo entre una y otra entrega nos parece casi algo largu\u00edsimo cuando se est\u00e1 al comienzo de la espera, pero cuando se entre en la fase final de la misma nos crea casi un sentimiento emocional. Es la excitaci\u00f3n de que estamos a punto de llegar al momento final, el momento en el que tendremos entre nuestras manos el texto en cuesti\u00f3n que quer\u00edamos leer o que en nuestra pantalla estar\u00e1 el cap\u00edtulo que quer\u00edamos ver. El proceso de espera se nos hace m\u00e1s o menos largo, pero el momento de recibir lo que esper\u00e1bamos es como una suerte de recompensa que nos hace extremadamente felices.<\/p>\n<p>Ocurre con esos contenidos, pero tambi\u00e9n ocurre por ejemplo con el comercio electr\u00f3nico, cuando estamos esperando ese producto que hab\u00edamos comprado &#8211; y que quer\u00edamos especialmente (posiblemente no ocurra esto si lo que hemos comprado es algo m\u00e1s peregrino, como un recambio para los estropajos de la cocina) &#8211; y llega hasta nosotros. El momento de recibir el paquete nos sentimos especialmente emocionados y especialmente contentos.<\/p>\n<h2>La neurociencia de la paciencia<\/h2>\n<p>Todas estas emociones y todas estas sensaciones no son casuales y no son tampoco algo que se sienta de forma \u00fanica. En realidad, es un mecanismo concreto del cerebro, que suele reaccionar as\u00ed a los procesos de espera y que suele premiar nuestra paciencia. La neurociencia puede, por tanto, ayudar a comprender qu\u00e9 ocurre y c\u00f3mo se puede emplear en la estrategia de marketing. Neuromarketing: C\u00f3mo el cerebro premia a los consumidores por ser pacientes&#8230;.<\/p>\n<p>El cerebro tiene ciertos mecanismos para ayudarnos a ser pacientes. Nuestro cuerpo nos va recompensando por la espera y va construyendo adem\u00e1s una cierta felicidad sobre el futuro.<\/p>\n<p>La paciencia es recompensada con una descarga mayor de serotonina, lo que los expertos llaman el &#8216;efecto paciencia&#8217;. Como la espera est\u00e1 asociada a unas expectativas, el cerebro nos va soltando serotonina para hacernos felices. Esto funciona con ciertas cuestiones en el punto final. Sabemos que la espera merecer\u00e1 la pena.<\/p>\n<h2>Cuando la espera y el premio a la paciencia fallan<\/h2>\n<p>Pero estos mecanismos tambi\u00e9n tienen su parte negativa: romper con las expectativas puede hacer que el cerebro reacciones de otro modo y que la experiencia nos parezca mucho menos buena. Por ejemplo, es lo que ocurre cuando en un restaurante estamos esperando y no se cumplen las promesas de tiempo de espera. Que nos hagan esperar m\u00e1s de lo previsto nos irrita, sin que tengamos m\u00e1s hambre en ese momento que los minutos anteriores en los que pens\u00e1bamos que nos iban a sentar en el momento. Esto ocurre porque nos sentimos impacientes, porque nuestro cerebro no est\u00e1 sintiendo que se est\u00e9n cumpliendo las expectativas y por tanto deja de liberar serotonina.<\/p>\n<p>McDonald&#8217;s intent\u00f3 lanzar un producto que se cocinaba despacio, para hacer que sus consumidores sintieran que era comida m\u00e1s hogare\u00f1a, y solo logr\u00f3 que sus clientes se enfadasen. Ten\u00edan que esperar un minuto extra, pero eso no era lo que sus cerebros esperaban de una cadena de comida r\u00e1pida. A pesar de saber por qu\u00e9 todo iba m\u00e1s lento, su cerebro reaccionaba de forma negativa.<\/p>\n<p>Este tipo de problemas pueden ser contrarrestados si se educa a los consumidores &#8211; y a su cerebro &#8211; para comprender el retraso y hacer que ese retraso juegue como elemento gratificador. Es decir, si la compa\u00f1\u00eda logra con su producto hacer que la espera sea tan valiosa como esperar la \u00faltima temporada de Juego de Tronos, el cerebro no solo no se enfadar\u00e1 sino que adem\u00e1s lograr\u00e1 asociar el resultado final a algo muy positivo.<\/p>\n<p>Heinz lo logr\u00f3 hace unas d\u00e9cadas, cuando sus botellas de k\u00e9tchup no eran capaces de echar el producto r\u00e1pido y logr\u00f3 construir toda una experiencia alrededor de la espera. Adem\u00e1s, la espera se vend\u00eda como un elemento positivo: era una muestra m\u00e1s de que el k\u00e9tchup era de calidad.<\/p>\n<p>Fuente: PuroMarketing<\/p>\n<p>05\/06\/2018<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un mecanismo concreto del cerebro, que suele reaccionar as\u00ed a los procesos de espera y que suele premiar nuestra paciencia.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49295,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,4,1],"tags":[202,42,203,201],"class_list":["post-49288","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marketing-digital","category-neuromarketing","category-sin-categoria","tag-consumidores","tag-marketing-digital","tag-neurociencia","tag-neuromarketing"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/marcas-daniel.jpg?fit=960%2C720&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p90Gx9-cOY","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49288\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cloudbits.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}